LA MÚSICA ESCÉNICA

LA ÓPERA
El nacimiento de la ópera se sitúa en Florencia a comienzos del siglo XVII. Allí un grupo de poetas y compositores conocido como Camerata Fiorentina desarrolló una forma de teatro cantado de modo que se fusionase en un mismo gérnero texto y música. esta forma tiene sus antecedentes en la tragedia clásica como síntesis de poesóa, danza y música.
La primera obra maestra del género fue Orfeo del compositor Claudio Monteverdi (1567-1643), estrenada en 1607.

Estructura de la ópera clásica
Aunque la ópera ha evolucionado en recursos y estilo, aún guarda en esencia la estructura que fue concebida por Monteverdi.
La ópera consta de las siguientes partes:
Obertura:  Parte inicial instrumental a modo de preludio donde suelen recogerse motivos melodicos que van sonar durante la obra.
Recitativo: Durante él se desarrolla la trama argumental. Es un estilo intermedio entre canto y habla. Durante el barroco solía acompañarse sólo del clave (o también arpa, laúd, o algún otro instrumento polifónico). En esta parte es más importante el texto que la música y se pone el acento en lo teatral.
Arias: Están escritas para cantante solista y en ellas se para la acción para reflejar los sentimientos de los personajes. En esta parte, la música es más importante que el texto y es donde se despliegan los mayores recursos de virtuosismo.
Coros: Intervenciones cantadas de grupo donde se comenta la acción
Dúos, tríos: Son partes cantadas en forma de diálogo. En algunas óperas el número de personajes dialogando puede ser mayor de tres.

El desarrollo de la ópera
Desde las obras de Claudio Monteverdi la ópera va ampliando su público y tiene su auge en las ciudades italianas de Venecia y Nápoles. Durante toda la época barroca (1600-1650) se convierte en un espectáculo que llena teatros. El máximo exponente de esta época es George Friedrich Haendel, autor de Julio César, entre otras.
Durante el periodo clásico se produce una cambio de estilo que conocemos como la reforma de Gluck, en la cual se evitan los alardes de virtuosismo que habían caído en el abuso al final del barroco. W.A. Mozart es el gran compositor del periodo con obras como Don Giovanni, La Flauta Mágica, o Las Bodas de Fígaro.
Durante el romanticismo el peso del género recae en Italia. Allí encontramos a Giocchino Rossini (Autor de El Barbero de Sevilla) en la primer a mitad del siglo XIX y a Giuseppe Verdi (La Traviata y Rigoletto).

La ópera a partir de Wagner
En la segunda mitad del siglo XIX, el compositor alemán Richard Wagner estableció una profunda reforma de la ópera a las que llamaba Dramas musicales. Con ello, pretendía una obra de arte total, que aunara calidad literaria y musical además de innovadores diseños de escena y vestuario. El el Drama musical la orquestación es contínua y no se hacen diferencias entre arias y recitativos. Wagner fue el autor de Tristán e Isolda y de la tetralogía El anillo del Nibelungo.

Las voces solistas en la ópera
Voces femeninas
Soprano: es la voz más aguda y brillante y la que tiene mayor número de papeles protagonistas. La soprano lírica es una voz más ágil y delicada, mientras que la soprano dramática se caracteriza por su fuerza expresiva.
Mezzosoprano: Es una voz intermedia más aterciopelada que no llega al registro tan agudo de la soprano.
Contralto:  Es la voz más grave de las mujeres, infrecuente en papeles protagonistas.
Voces masculinas
Contratenor: Voz masculina en registro de voz de mujer. En el barroco se utilizaban cantores castrados antes del desarrollo de madurez con lo que conservaban el timbre infantil agudo a lo largo de su vida.
Tenor: Voz aguda masculina, brillante y apropiada para papeles protagonistas. El tenor lírico es de registro más dulce y más virtuoso que el tenor dramático.
Barítono: Es un registro masculino intermedio infrecuente en los papeles protagonistas. Carce de la billantez del tenor.
Bajo: Es la voz más profunda y grave de todas. Curiosamente se ha empleado mucho en personajes malvados y de edad avanzada.



EL MUSICAL
El musical es un invento anglosajón que destaca en Estados Unidos y Europa. Tiene sus orígenes en la opereta que alternaba diálogos con partes cantadas. “The Black Corck” de 1866 se considera el primer musical de la historia y fue estrenado en Nueva York.
Los primeros musicales no seguían un argumento sino que consistían en escenas dialogadas que se alternaban con canciones.
         A partir de 1910, el musical utiliza el estilo jazz y los combina con argumentos de actualidad. Los primeros musicales de calidad fueron compuestos por George Gershwin en los años 30. 
         Algunos musicales de Gershwin se pasaron a cine en los años 50 coincidiendo con la moda de cine musical de Hollywood, donde destacó Gene Kelly como actor y bailarín.
         El los años 60 predominan los musicales en estilo pop y rock y se ponen de moda los teatros de Broadway en Nueva York y del West End en Londres donde triunfaron los compositores Leonard Bernstein (con su musical West side story) y Andrew Lloyd Weber (Cats, Jesucristo Superstar, El fantasma de la ópera, Evita…).
         El musical se suele desarrollar en dos actos, siendo el primero más largo y donde se presentan los temas más conocidos. El musical es un género muy diverso que recoge estilos desde cercanos a la ópera hasta jazz y rock.




LA ZARZUELA
Durante el siglo XIX surge en Europa la necesidad de reafirmar identidades nacionales por eso surgen géneros musicales autóctonos como la zarzuela en España.
En la zarzuela se alternan partes habladas y cantadas a diferencia de la ópera que es completamente cantada. Hacia mediados del siglo XIX se puso de moda la zarzuela ya que reflejaba las costumbres populares y castizas, especialmente inspiradas en Madrid y en ambientes rurales españoles.
La zarzuela cuenta con orquesta, cantantes solistas y coro y las conocidas como “zarzuelas de género chico” se hacían en un solo acto durando una hora.
Entre sus principales autores encontramos a Francisco Asenjo Barbieri, Ruperto Chapí y Tomás Bretón.